SALUD MENTAL ESPAÑA diseña una herramienta pionera para medir la brecha digital entre las personas con problemas de salud mental
Se trata de un cuestionario individual, mediante el cual se pueden determinar la desigualdad de acceso y de uso de las tecnologías de la información, la calidad de dicho uso y la autonomía de cada persona a la hora de utilizar estas tecnologías. El proyecto cuenta con la financiación de la convocatoria del 0,7 del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
La Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA, a la que ASAPME Teruel pertenece, continúa avanzando en su programa de Transformación Digital, dirigido a las entidades del movimiento asociativo y, naturalmente, a las personas que lo integran. En este avance, el siguiente paso ha sido el desarrollo de una herramienta que permita conocer el grado y las diferencias de conocimiento, acceso y uso de las Tecnologías de la Información entre las personas con problemas de salud mental, con el fin de reducir esa brecha digital que pueda existir entre las personas con problemas de salud mental.
Se trata de un proyecto pionero, aún en pruebas, con el que se busca conocer, por un lado, las desigualdades en el acceso y el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), así como la calidad de dicho uso, y por otro, la autonomía de cada persona para alcanzar o superar umbrales mínimos de acceso a tecnología y de competencias digitales en distintos ámbitos de la vida cotidiana.
Metodología del desarrollo y descripción de la herramienta
La herramienta consiste en un cuestionario de autoevaluación, que en esta fase piloto se ha remitido online a más de una treintena de personas, pertenecientes al movimiento asociativo SALUD MENTAL ESPAÑA. Una vez probado y ajustado, el objetivo es poder desplegar este recurso de manera más amplia y masiva en próximos años.
Según Alfonso Serrano Movilla, director técnico de Desarrollo Organizativo y Calidad, “era especialmente importante asegurar que accedieran al cuestionario personas con distinto nivel de conocimiento, sobre todo personas con grandes dificultades de autonomía digital, dado que al tratarse de una herramienta online podía generar un sesgo de acceso y por tanto un resultado mal calibrado que no dimensionara el problema real».
El instrumento se basa en el concepto de autonomía digital y en el marco europeo DigComp, y se ha diseñado como una escala gradual que facilita identificar si la persona se sitúa por debajo, en el umbral o por encima de un nivel funcional estándar.
El trabajo, que ha contado con la financiación de la convocatoria de 0,7 del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, se ha desarrollado a lo largo de 2025, combinando el diseño conceptual de la herramienta, el codiseño con el grupo de trabajo, un testeo piloto y la puesta en producción del cuestionario, conectado a un informe en PowerBI para analizar los datos de forma agregada y disponer de un primer modelo de medición de la brecha digital.
Para Serrano, la puesta en marcha de esta herramienta de brecha digital “abre la puerta a ampliar la muestra en próximos años, generar datos representativos y robustos, y avanzar hacia la publicación de información ampliada y abierta que contribuya a dimensionar la brecha digital que afrontan las personas con problemas de salud mental”.