SALUD MENTAL ESPAÑA VISIBILIZA LA VIVIENDA Y LA PRECARIEDAD LABORAL COMO FACTORES CLAVE EN EL BIENESTAR JUVENIL
ASAPME Teruel se suma a la importancia de reforzar la prevención, el apoyo psicosocial y las políticas que favorezcan el bienestar emocional de la juventud.
Actualmente, una de cada siete personas de entre 10 y 19 años padece algún problema de salud mental. Este deterioro responde a un contexto marcado por la precariedad económica y laboral, las barreras para desarrollar un proyecto de vida autónomo, la soledad no deseada, las violencias y los riesgos del entorno digital.
Acceso a la vivienda y precariedad en el empleo
El acceso a la vivienda y al empleo se sitúan entre los determinantes sociales de mayor impacto. Según el Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España, la edad media de emancipación se encuentra en mínimos históricos al alcanzar los 30,2 años. Asimismo, el 42% de las personas de entre 24 y 35 años afectadas por la crisis habitacional percibe su salud mental como mala o regular. En los casos en que se destina más del 50% de los ingresos al pago de la vivienda, los problemas de salud mental se duplican respecto a quienes dedican menos del 30%.
En el plano laboral, una de cada cuatro personas jóvenes afirma haber sufrido situaciones de violencia en sus primeros años de empleo, una problemática que se suma a la precariedad laboral generalizada. Por ello, la Confederación recalca la necesidad de impulsar políticas públicas dirigidas a facilitar el acceso a la vivienda y fomentar el empleo juvenil de calidad.
Impacto de las violencias y entorno digital
Salud Mental España advierte sobre las graves secuelas de las violencias sufridas durante la infancia y la juventud. Se estima que entre un 10% y un 20% de la población ha sufrido alguna agresión sexual en la infancia, mientras que el 44% de las mujeres jóvenes que han vivido violencia de pareja declara tener problemas de salud mental. Además, una de cada siete personas jóvenes ha experimentado violencia en entornos virtuales. Ante esta realidad, SALUD MENTAL ESPAÑA reclama una estrategia estatal de formación, prevención y actuación frente al abuso sexual infantil, así como garantizar el acceso a la educación afectivo-sexual.
En cuanto al entorno digital, la edad media de acceso al primer teléfono móvil es de 10,8 años. La organización pide formar a docentes, familias y jóvenes sobre el uso seguro de la tecnología y exige estrategias estatales de protección frente a los riesgos digitales.
Adicciones y prevención del suicidio
En el ámbito de las adicciones, el 73,9% del alumnado de entre 14 y 18 años declara haber consumido alcohol alguna vez, siendo la sustancia psicoactiva más consumida. Por su parte, el 13% de los y las jóvenes de ese mismo rango de edad presenta un uso problemático de los juegos de azar en línea, cifra que alcanzó un nuevo máximo histórico en 2025. Frente a esto, la Confederación propone desarrollar acciones de sensibilización e involucrar a las instituciones educativas en las aulas.
Por último, la entidad destaca la urgencia de aplicar políticas específicas para la prevención del suicidio, dado que uno de cada diez adolescentes afirma haber deseado quitarse la vida. Para atender estas situaciones, la organización recuerda la existencia del teléfono 024, público, gratuito y accesible las 24 horas. Garantizar el bienestar de la juventud requiere una respuesta integral centrada en la prevención, el abordaje de los determinantes sociales y la provisión de recursos sociosanitarios coordinados.
